Y si de amar fuera viviría en el calor tus labios a la anochecer, esperando por la mañana para observar el amanecer de tus ojos marrones.
Cuantos litros de alcohol mi cuerpo soportara para aceptar tu partida, cuantas noches en vela viviré después de soñar contigo o cuantas lágrimas derramare al ver esas dulces y tiernas palabras que me decías mientras me abrazabas.